Apple y el verdadero mérito de su iPhone

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Me veo obligado a redactar este pequeño artículo para lanzar una lanza a favor de Apple y su inminente y “revolucionario” nuevo dispositivo iPhone. Estoy cansado de ver diariamente entradas de blog y noticias de prensa donde, continuamente, se desprestigia la calidad de los productos de Apple y, en este caso concreto, se intenta arruinar el mérito que Apple se atribuye así mismo cuando define su iPhone como la “reinvención” del teléfono móvil.
De sobras es sabido que este dispositivo no incorpora ninguna nueva tecnología ni ningún servicio o prestación que antes no existiera o que no tenga ya cualquier otro teléfono inteligente. Cuando la mayoría de la gente se frustra ante las comparativas técnicas y critica la cualidades o mejor dicho, defectos del iPhone, llega a la rápida conclusión de que Apple nos está tomando el pelo y que, más allá de una impresionante estrategia de marketing, no hay nada más o, al menos, no hay tal “revolución”. Por eso, y ante el crecimiento cada vez mayor de noticias, rumores y criticas en torno al iPhone, me veo en la obligación, como informático profesional del sector y tecnófilo, de aclarar cuál es realmente el mérito de Apple, tanto en la creación de su iPhone como del resto de productos que vende actualmente y/o ha vendido anteriormente.
Apple nos hace más fácil y cómoda la vida. Esta sería la frase perfecta para definir el valor de sus productos. Muchas empresas deberían invertir el tiempo y el dinero que invierte Apple en investigar y desarrollar para conseguir que tecnologías complejas permitan ser usadas de manera fácil y rápida, es decir, que las tecnologías que ya existen, se puedan “usar”. Eso es precisamente lo que permite el iPhone: usar todas aquellas opciones que existen desde hace tiempo y que la mayoría de la gente no usa bien porque desconoce la existencia de las mismas, o en su defecto desconoce la utilidad que tienen. En el mejor de los casos, cuando intentamos usar ciertas opciones, simplemente da algún error que nos deja perplejos o es tan complejo hacerla funcionar que nos desespera.
Los productos de Apple no desbordan posibilidades y variedad de combinaciones, sino todo lo contrario, suelen ser más simplistas y básicos, por lo que intentar demostrar la superioridad de un producto de Apple mediante su abanico de opciones técnicas resulta inútil. Los juguetitos de la manzana quizá hacen menos cosas pero, sin embargo, lo que tienen funciona a la perfección. Evidentemente si comparamos un iPhone con una PDA o un smart phone veremos que es pobre en aplicaciones y en las capacidades de expansión e incluso en las tecnologías con las que es compatible. Pero… funciona sin quebraderos de cabeza, de forma sencilla y eficaz, y su uso crea satisfacción.
Yo fui un switcher, me costó mucho trabajo, y soy consciente de que en la plataforma Windows hay muchísimos más programas y posibilidades que en la plataforma Mac. Pero al final terminé harto de Microsoft y de todo lo que rodea al PC. Harto de los bloqueos, de las complejidades, de los fallos inesperados, de la inestabilidad y la imprevisibilidad. La diferencia es notable: cuando era usuario de Windows solía sufrir ataques de estrés, en ocasiones llegaba incluso a odiar el ordenador o bien tenía que volverme experto en muchos aspectos muy técnicos… y desde que uso exclusivamente Mac, vivo relajado, amo el ordenador y todo aquello que lo rodea. Porque funciona de verdad. Ahora tengo la tranquilidad de llegar a casa y saber que todos los dispositivos van a funcionar igual que funcionaban por la mañana, igual que ayer, igual que la semana pasada. No he vuelto a pensar más en un driver, ni en un conflicto en el administrador de dispositivos, ni en averigüar por qué un equipo de la red ha dejado de ser visible o por qué de repente Windows no puede iniciarse y tengo que arrancarlo en modo a prueba de fallos…
El mayor mérito de Apple en su iPhone es la interfaz, como en casi todos sus inventos. Porque nos permite usar sin misterios y de forma absolutamente intuitiva todas las capacidades del sistema. Apple ha reinventado el manejo del teléfono para poder usar aquello que antes no sabíamos usar o no podíamos por dificultades técnicas y, por ende, se puede decir que ha reinventado el teléfono, puesto que lo que hemos usado hasta ahora, en conclusión, ha sido un teléfono a medias. Apple tiene sobresaliente en usabilidad, en innovación gráfica y en interactividad.
Lo que verdaderamente nos acerca al futuro en cuanto a tecnología se refiere es la originalidad en el medio y forma en que nos comunicamos con una máquina y la controlamos. Apple siempre ha ido un paso por delante en este sentido y si a la eficacia de sus interfaces de usuario añadimos la elegancia y la belleza, el resultado es “adicción”. No sólo nos damos cuenta de que podemos usar las máquinas informáticas sino que, además, nos gusta hacerlo y nos producen cierto placer. No es tan exagerado decir, pues, que Steve Jobs es ese líder espiritual del que siempre hablan: ha transmitido una cultura informática alternativa, rompedora y vanguardista, distinta a todo lo existente, y un concepto minimalista y puro en el diseño.
Para Jobs no es cuestión de cantidad, sino de calidad. Los demás deberían aprender un poco de esta filosofía y “reinventar” sus creaciones.

Aïssa López
3 de Mayo de 2007

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