El mandril del diseño

El mandril del diseño - Aissa Lopez
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¿Se debe hacer todo lo que el cliente quiera, por el simple hecho de que es el que paga, y por tanto, hay que darle la razón? ¿O es mejor mantener una postura profesional, seria y firme, de asesoramiento, aunque ese asesoramiento implique, en ocasiones —aunque no siempre—, llevarle la contraria al cliente?

Complacer indiscriminadamente al cliente, pida lo que pida. La filosofía del “total, mientras me pague, a mi me da igual”. Esa es una actitud equivocada de la agencia mediocre y/o del diseñador fracasado.

Las agencias de comunicación, publicidad o diseño, no sobreviven gracias a los “ejecutadores“. Los ejecutadores son aquellos mandriles trabajadores que se dedican a llevar a cabo lo que el cliente les pida, con independencia de lo que pueda ser. Los mandriles ejecutadores son personas que se mantienen al margen de la discusión y optan por no rechistarle nada a su cliente y plasmar al pie de la letra lo que le piden. Algunas veces actúan así por miedo a que el cliente se enfade y lo puedan perder; otras veces es por ignorancia o inexperiencia. Y el resto de ocasiones es por mera gandulería, digna del mandril más panzudo.

Sea como fuere, las agencias de comunicación, publicidad o diseño que sobreviven y se hacen con una cierta buena reputación es gracias a que están compuestas por “creativos” y “asesores” de comunicación. Y mantener una actitud “creativa” seria, y una postura de “asesoramiento” seria, requiere decirle muchas veces NO al cliente. Cuando un profesional actúa como tal, seguro de sí mismo gracias a su formación, conocimientos o experiencia, no teme enfrentarse a un cliente, y no le tiembla el pulso si debe contrariarlo y decirle que está equivocado. Esa es la actitud más honrada y efectiva de un buen asesor de imagen.

Igualmente, el creativo debe defender su propuesta de diseño. Por supuesto, debe ser sensato y comprensivo si el cliente le propone algo que, objetivamente, puede ser mejor. En ese caso, debe asumirlo con humildad y captar la nueva idea para darle la forma adecuada. Pero si el creativo percibe que la idea del cliente es peor, o va a perjudicar su imagen o la campaña publicitaria, en ese caso debe oponerse firmemente, con argumentos convincentes y tiene la obligación de defender su postura.

Tenemos que mantener siempre un código de honor y de sinceridad con nuestros clientes, porque debemos velar por la comunicación de su empresa, por su imagen y su proyección comercial, y si sabemos que está tomando una decisión errónea, debemos hacérselo ver. No dejes que tu cliente, que no conoce tu sector, dirija los proyectos. El jefe en la comunicación o el diseño eres tú. Debes transmitirle correctamente y con firmeza que la decisión idónea es la que tú propongas, siempre que estés totalmente seguro de que así es.

Porque ambos, tanto el asesor como el diseñador, estarán haciéndolo por el bien del cliente y deseando únicamente llevar al éxito a esa empresa. Hay que conseguir dejarle claro que no se trata de un capricho personal, o un empecinamiento celoso; sino que todo lo que se hace, es sola y exclusivamente por el bien de él mismo. Que comprenda que todos están en el mismo barco, remando con esfuerzo en la misma dirección.

Debes elegir qué quieres ser. ¿Quieres ser un mandrilejecutador” que hace todo lo que el cliente desea, aunque esté equivocado y en el fondo —o no tan al fondo— estés observando el error desde la confortable y canalla atalaya de tu cobardía? ¿O quieres ser un creativo auténtico que dirige su negocio con profesionalidad y que realmente ayuda a su cliente a obtener éxito?

 

 

Aïssa López
22 de Enero de 2016

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Moxtra: La herramienta perfecta del trabajo en equipo

moxtra
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Moxtra es la revelación de los últimos tiempos: una herramienta tremendamente potente, fácil y útil para profesionales y empresas de todo tipo, y en especial, para formar y organizar equipos de trabajo.

Normalmente no suelo escribir este tipo de artículos, pero en esta ocasión, la herramienta de la que quiero hablar hoy —Moxtra— me ha sorprendido tanto y me parece tan útil, práctica y versátil, que he decidido comentarlo. No pretendo hacer una review técnica de esta herramienta, sino simplemente darla a conocer para que otros profesionales, freelances, PYMES  y no tan PYMES, puedan descubrirla e incorporarla a su flujo de trabajo cotidiano.

Moxtra de una herramienta que aúna por una parte una aplicación informática con un servicio web. A grosso modo podríamos decir que es algo parecido a WhatsApp, pero potenciado inteligentemente y vitaminado a lo bestia con esteroides, enfocado a un uso serio y profesional y a resolver muchos de los problemas de organización que en el día a día se producen en pequeñas, medianas y grandes empresas.

Moxtra bebe de aplicaciones muy famosas al otro lado del charco como Slack o Trello, pero va mucho más allá. Coge lo mejor de cada una y lo potencia, simplificándolo al mismo tiempo para que su uso sea intuitivo y fácil. Y todo ello con una interfaz en un perfecto español —punto éste que considero importante para nosotros, los españoles, ya que para muchas personas el idioma puede suponer un obstáculo a tener en cuenta—. Con Moxtra podrás hacer todo esto:

1) Organizar Meetings y Reuniones Programadas con otros usuarios/clientes en el Calendario
2) Abrir Carpetas de Proyectos
3) Hacer Capturas de Pantalla
4) Grabar VideoTutoriales o ScreenCasts
5) Enviar Archivos de cualquier tamaño y formato (sin compresión y sin límites)
6) Organizar y Asignar Tareas con fechas, prioridades, recordatorios y adjuntos
7) Chatear con pantalla Cronológica, con info detallada y favoritos
8) Gestionar Archivos (con Lector y Editor de PDF integrado)
9) Crear Notas Colaborativas
10) Compartir una Pizarra de Dibujo en Grupo
11) Escritorio Remoto
12) Gestionar Usuarios con Permisos y formar Equipos
13) Usar “Integraciones”: Dispone de APIs para las famosas Integraciones con terceros (Más de 42 conectores/integraciones en este momento, entre los que se encuentran Email, Dropbox, Evernote, GitHub, FormStack, GitLab, MailChimp, Paypal, Stripe, Zapier, Zendesk y muchos más).
14) Usarla en cualquier parte y lugar: Dispone de App nativa para iOS, Android y hasta BlackBerry, para Mac y para Windows, y WebApp compatible con la mayoría de navegadores modernos, con extensiones incluidas.

Para colmo, y por si esto fuera poco, Moxtra es completamente GRATIS. En nuestra agencia de diseño y publicidad, MODO3, la usamos continuamente para nuestro trabajo cotidiano, desde hace pocos meses, y estamos más que encantados. Nos ha resuelto un montón de problemas de comunicación y sentimos que nuestros proyectos, tareas, archivos y reuniones están ahora más organizados y controlados que nunca. Moxtra nos ha cambiado de alguna forma la vida profesional, haciendo más ameno, divertido, rápido y práctico desarrollar nuestras funciones diarias y cumplir objetivos.

Os dejo el enlace para que probéis Moxtra. Seguramente nunca querréis abandonarla: Pulsa aquí.

 

 

Aïssa López
21 de Enero de 2016

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Ecosistema Corporativo: ¿Web vs Perfil Social?

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No debe verse la implantación y la exitosa y rápida propagación de las redes sociales como un enemigo del diseñador web. Las redes sociales no son un substituto de la página web de la empresa. Las redes sociales son sólo un complemento, muy poderoso y versátil, pero sólo un complemento dentro del vasto universo de tu empresa.

Una empresa es como el Sistema Solar: el centro del mismo, es decir, el Sol, no debe ser Facebook o Twitter. El centro del mismo debe ser la Página Web Corporativa, y alrededor de ella deben girar todos los demás planetas y satélites. Todos esos elementos vinculados, conectados y en movimiento, conforman el Ecosistema Corporativo.

Los Ecosistemas Corporativos no tienen representación análoga en el mundo real y tangible. El ecosistema corporativo de las empresas modernas y exitosas está formado por elementos virtuales, y acciones de marketing digital, por una dinámica basada en Internet y sus distintos medios y servicios. Hablar de ecosistema parece que está reservado a grandes empresas con grandes servicios y productos, con cientos de departamentos, grandes cuentas y muchos trabajadores contratados. Pero es un grave error. Cualquier empresa, por pequeña que sea, incluso si está constituida solamente por un autónomo, puede conformar un ecosistema. Para conseguirlo debemos trasladar el foco de atención desde las principales redes sociales hasta la web de la empresa, y que ésta albergue y concentre todos los medios de difusión comercial y social. Debe convertirse en el punto de partida y convergencia, desde el cuál navegar y disfrutar otros canales de comunicación de la empresa, pero a donde se regrese siempre para conocer de forma oficial y en detalle el producto o servicio de la empresa.

El ecosistema que crees para tu empresa será tan rico, interesante y profuso como tú decidas. Es tu propio universo, y reducirlo a un perfil social o a una página web mediocre sería un suicidio, estarías desaprovechando una oportunidad única para captar nuevos clientes y mantener a los que ya tienes. Piensa que cuando un cliente visita tu ecosistema, estará entrando en tu terreno, en tu casa. De ti depende la recepción que le des y cómo lo trates. Si se siente cómodo en tu zona corporativa, en tu casa, puedes dar por hecho que volverá muchas veces. Y si tu sistema solar está vivo, tus planetas y satélites giran, se mueven alrededor de tu página web y todo tiene dinamismo, ese cliente sentirá curiosidad por indagar y conocer más de tus productos y servicios, permanecerá más tiempo en tu zona, te visitará más veces para descubrir lo que ha cambiado y así, de esta forma, estarás creando una “fidelización”. Casi sin darte cuenta.

De esta forma, un ecosistema comienza por establecer la Página Web de la empresa como centro del mismo. La website corporativa no debe ser un simple escaparate, abandonado y estático, perdido en el ciberespacio.. ¿es que acaso quieres ser un guijarro cósmico? La website debe estar viva, y debe captar toda la atención posible del usuario. La website debe ser realmente el centro de ese sistema planteado, y debe mantener y nutrir todo lo que la rodea. Y no se trata de estar por estar, de cualquier manera. Esto consiste en “ brillar con luz propia”, mediante un buen diseño web que te diferencie de otros soles, que luzca mejor que ningún otro.

No lo veas como que tu web suplanta lo que tu red social principal ofrece, o viceversa. No se trata de qué te conviene más, o qué es mejor. No se trata de crear comparaciones o rivalidad entre cada plataforma. Tampoco se trata de elegir entre tener y mantener una web o por el contrario invertir el esfuerzo en las redes sociales. Debes tener una visión más amplia y mirar a lontananza con perspectiva y ambición: cada medio tiene su ventaja y su virtud; sólo consiste en detectar qué es lo mejor que puede proporcionarte y aprovecharse de ello, conectarlo todo y ya tendrás en marcha tu pequeño gran universo.

En conclusión, la web corporativa es el epicentro de la identidad digital de la empresa, es la sede oficial de tu negocio en el mundo virtual, y también debe ser el concentrador de todos los medios sociales y  aspectos empresariales, informativos, promocionales, técnicos, estratégicos, colaboracionales, estratégicos y públicos. Debe ser tan dinámica y útil como lo son nuestros perfiles sociales, pero más rica, bonita e interesante que éstos. Así que, ¿a qué esperas para comenzar a construir tu propio ecosistema corporativo? Seguro que miles de usuarios están esperando y deseando que los deslumbres con tu nuevo Sol.

 

Aïssa López
13 de Noviembre de 2015

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Raciocinio vs Sensibilidad al Arte

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¿Es posible que un exceso de raciocinio dañe la sensibilidad artística del sujeto? Quizás para disfrutar del arte habría que dejar aparcada la mente analítica y racional para dejarse llevar por la propia capacidad de percepción del subconsciente, suponiendo que sea ahí donde resida las sensibilidad hacia lo extraño, la belleza y el arte.

¿Podríamos inferir entonces que determinadas personas que ejercen un control férreo sobre sus emociones e impulsos, mediante una postura ante la vida en general extremadamente objetiva y cuadriculada, son menos sensibles al arte? Entendiendo por sensibilidad al arte no el estudio de colores, luces y sombras e intencionalidad de la escena, sino entendiendo por sensibilidad al arte “todo aquello que se percibe aunque no se vea a simple vista; todo aquello que se capta y nos impregna pero no puede ser transmitido ni explicado, tan sólo experimentado”.

Para disfrutar de cierto tipo de obras, como las creadas en el contexto del surrealismo, hay que desprenderse de prejuicios, de etiquetas y de esa actitud obsesiva por pretender darle a todo una explicación. Dentro de determinados ejercicios artísticos, sencillamente no existe espacio para la explicación, para el “por qué” ni para la definición exacta. Esto puede poner muy nervioso a ese grupo de personas a las que nos referimos, que basan su vida en un espejismo autofabricado de control absoluto sobre todas las cosas, y que presumen de “normalización social” y de seguir las pautas y cánones establecidos, que se acuestan tranquilas cada noche porque nunca hacen nada extraño o que salga de lo definido como “normal”.

Cuando contemplo una obra de David Lynch, ya sea plástica o audiovisual, desactivo completamente mi hemisferio izquierdo, ese que “busca” explicaciones a todo lo que procesa. Sencillamente me dejo atrapar por la atmósfera, por la belleza de las imágenes y “acallo” mi cerebro consciente y racional para “escuchar” los deleites que mi otro cerebro, el del hemisferio derecho, tiene que transmitirme: ese parte de mi mente que es incompresible, enigmática, ignota y, definitivamente, apasionante.

Todo esto vuelve a vincularse a una idea —convertida ya en norma en mi vida cotidiana— que aplico a toda obra creativa propia y ajena, sea de la índole que sea, en diseño o en arte: no se trata del qué, sino del cómo. Las ideas pueden ser mejores o peores, más o menos originales, pero definitivamente es la “forma” en que plasmamos y ejecutamos esa idea lo que diferencia nuestra obra del resto. Esto parece muy obvio y evidente para todas las personas pero, ¡curiosidad! en la vida cotidiana la mayoría de la gente ni lo aplica ni lo consigue comprender de verdad.

Para aquellos a los que les encanta “medirlo” todo, cuantificar y clasificar cada gesto, cada minuto de su vida, cada acción y cada observación, el concepto de “forma por encima de idea objetiva, forma por encima de significado” debe sonar disparatado. Pero hay cosas, muchas, que no se pueden analizar con un método científico o comprender, o que, sencillamente, no se deben ni analizar ni comprender, sino simplemente sentir. A todas esas personas les aconsejaría que apagaran un poco su mente analítica y activaran el estado de sentimiento puro. Tan sólo hay que dejarse llevar, relajarse, no pensar sino dejarse atrapar, no atormentarse con el “qué” me están contando o el “por qué”, sino simplemente disfrutar con la “forma” en que ese suceso artístico único llega hasta ti. Aunque quizás, por muchas explicaciones y consejos que podamos dar a esas personas, jamás lleguen a servir de nada, porque como dice un buen amigo mío, Gonzalo Caputto, “la sensibilidad al arte ni puede ser explicada ni puede ser aprendida. Sencillamente, o naces con ella o no la tendrás jamás”.

 

Aïssa López
04 de Noviembre de 2015

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